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Cómo ingresa al 2020 la industria de carne cultivada

Cómo ingresa al 2020 la industria de carne cultivada

Desde octubre de 2018, parte del sector de la carne cultivada en laboratorio autoproclamaba el 2019 como el año de llegada al mercado. Cerrando el año, si bien Memphis Meats, JUST y Aleph Farms han presentado prototipos de sus productos, el hito esperado no logró materializarse. Sin embargo, se han logrado avances significativos en la nueva industria en los desarrollos de investigación, organización del sector y financiamiento que indican que el crecimiento de este nuevo segmento productivo avanza a paso firme. 

Los principales desafíos que actualmente enfrentan podrían sintetizarse en los costos, la escalabilidad y la regulación. Pero la financiación en el sector sigue creciendo, por lo cual los recursos para trabajar en la solución de estos escollos parecerían estar garantizados. IDETechEx Research ha informado que los inversores han respondido de manera optimista a las startups de carne cultivada, que han recaudado más de U$125 millones desde 2015 y las inversiones han crecido un 85% entre 2017 y 2018. Los patrocinadores de alto perfil incluyen a Bill Gates, Richard Branson y el cofundador de Google, Sergey Brin, quien ayudó a financiar la primera hamburguesa sintética cultivada en 2013 por Mark Post, en Holanda. Adicionalmente, durante 2019, la peste porcina africana habría acelerado las inversiones. A modo de ejemplo, la compañía Meatable ha recaudado U$ 10 millones solo para re- enfocarse en la carne de cerdo cultivada.

Los costos. Producir la primera hamburguesa cultivada costó cerca de U$300.000.- y aunque los costos han bajado considerablemente desde entonces, el valor de producción sigue siendo un desafío. Las nuevas empresas de carne cultivada están invirtiendo fuertemente en I + D para reducir este costo, aunque probablemente seguirá siendo un desafío durante muchos años.

La escala. Si bien la mayoría de los procesos utilizados en la producción de carne cultivada están bien establecidos a escala de laboratorio, pocos se han realizado para producir carne cultivada asequible a escala comercial. No existe aún una industria alrededor de la carne cultivada: no hay empresas asociadas invirtiendo en la I + D requerida para producir biorreactores, medios o factores de crecimiento a la escala requerida para lograr un alcance comercial. La única acción desde las empresas para generar infraestructura de escala conocida hasta el momento es de la startup israelí Future Meat Technologies, que en el mes de octubre anunció planes para construir la primera instalación de producción del mundo para cultivar carne al sur de Tel Aviv, y que dispone de U$14 millones recaudados para su construcción.

Marco legal. En el mundo, ninguna jurisdicción ha aprobado aún la carne cultivada para el consumo. La aprobación reglamentaria podría llevar años, especialmente en los Estados Unidos, la UE y China, probablemente los mercados más grandes. Pero 2019 ha sido un año de madurez de la industria, que ha dado un gran paso en su institucionalización en el mes de agosto, al unir fuerzas para educar y defender el producto: JUST, Memphis Meats, Finless Foods, BlueNalu y Fork and Goode crearon la ONG Alianza para la Innovación en Carnes, Aves y Mariscos . Expresa: “AMPS Innovation aboga por nuestra industria al compartir nuestra experiencia colectiva, proporcionar información sobre nuestra innovación y comprometerse con la seguridad y la transparencia con todas las partes interesadas, incluidos los socios de la industria, los formuladores de políticas, los defensores y los consumidores”.

El camino transitado durante 2019 demuestra que la industria se fortalece y avanza, tal vez a un ritmo menos acelerado que el esperado: es poco probable que la carne cultivada llegue a los pasillos de los supermercados en el corto plazo.  Pero los obstáculos tecnológicos y legales no han doblegado los esfuerzos de la industria por hacer de esta idea revolucionaria una opción de alimentación en el futuro.