Percepción de la carne cultivada en Argentina y la región
10 octubre, 2019
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Con el objetivo de contribuir a la discusión sobre las percepciones, actitudes y visiones sobre el fenómeno de la carne cultivada o de laboratorio (lab-meat) en el Cono Sur, Fundación CEDEF realizó un estudio en Argentina y países del Cono Sur. El estudio fue presentado en la 5ta Conferencia de Carne Cultivada en Maastricht, Holanda y en el Seminario que Fundación CEDEF, junto al posgrado de Bioeconomía del a Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y el Consejo de los Profesionales del Agro, Alimentos y Agroindustria (CPIA) organizó el pasado 7 de octubre. 

La percepción del consumidor

Prácticamente 5 de cada 10 encuestados reflejó la intención de reducir el consumo de carne vacuna en el futuro. Los  tres principales motivos expuestos para hacerlo fueron, de mayor a menor incidencia: el impacto ambiental de los métodos de producción actuales; la incompatibilidad de los métodos de producción actuales con el bienestar animal; la carne vacuna no es saludable.

El estudio solicitó la valoración de potenciales atributos de la carne cultivada. Las variables mejor ponderadas fueron su relación con el medio ambiente y la calidad nutricional, mientras que las peor ponderadas fueron su apariencia y su sabor. 

Especialmente entre los más jóvenes, de menos de 25 años (33%), los encuestados expresaron una alta disposición a consumir carne cultiva en laboratorio como alternativa o complemento de la carne que consumen actualmente. Esta disposición se reduce al evaluar consumir la carne cultivada solo como reemplazo de la carne que se consume actualmente. 

 

La percepción de la cadena de valor ganadera

La encuesta tuvo un apartado especial para el sector vinculado a la cadena de la carne. Entre otros aspectos, uno de los centrales se refirió al potencial impacto de la carne cultivada en los mercados. El 63% considera que el impacto llegará en el año 2030 ó antes. 

Para la ganadería, un 75% considera que la carne cultivada representa una amenaza; un 73% lo percibe como una oportunidad para mejorar las prácticas en el sector y 6 de cada 10, como una oportunidad para especializarse en nuevos nichos de mercado. En cambio, para la agricultura, representa una amenaza para el 55% de los encuestados, y una oportunidad para 6 de cada 10 encuestados.